A principios de este año, descubrimos que los europeos están dejando de usar la tecnología de EE. UU. y cambiándose a alternativas locales más privadas que se alinean con sus valores. Pero también queríamos saber si esta actitud cada vez más común entre los consumidores afecta a las empresas no tecnológicas de Europa que simplemente dependen de la tecnología estadounidense para su correo electrónico, sistemas de pago o alojamiento web.
Preguntamos a 3000 personas en el Reino Unido, Francia y Alemania si evitarían contratar los servicios de una empresa europea si esta utilizara tecnología de EE. UU. Y un número sorprendente de ellas respondió: “Sí”.
Algunos de los hallazgos clave de la nueva investigación publicada hoy muestran una creciente resistencia a la tecnología de EE. UU. desde múltiples perspectivas:
- Desconfianza sobre la protección de datos: el cuarenta y cinco por ciento afirmó que era probable que evitara productos y servicios que almacenaran sus datos en empresas estadounidenses, debido a inquietudes sobre la privacidad y la seguridad.
- Mantener los euros en Europa: El sesenta y cinco por ciento estuvo de acuerdo en que las pequeñas empresas europeas deberían priorizar la tecnología con sede en Europa sobre la de EE. UU.
- Temores sobre la privacidad de las comunicaciones: A los encuestados lo que más les preocupaba era que las redes sociales, el correo electrónico y las aplicaciones de mensajería invadieran su privacidad.
Las empresas europeas dependen increíblemente de las empresas tecnológicas estadounidenses para operar. Nuestra investigación anterior reveló que más del 74 % de todas las empresas europeas que cotizan en bolsa dependen de servicios tecnológicos con sede en EE. UU., como Google y Microsoft.
Hay muchos factores que alejan a los europeos de la tecnología de EE. UU., pero su preocupación se reduce a una falta de control. En la Cumbre de Políticas de Código Abierto 2026, la eurodiputada finlandesa Aura Sally expresó la principal preocupación que esto genera: “La UE funciona con Microsoft. EE. UU. podría desconectarnos en una hora”.
En este contexto, las alternativas europeas no solo son más urgentes, sino que también podrían beneficiar sus resultados financieros a medida que cambian las preferencias de los consumidores.
El interés en la tecnología europea está creciendo
La soberanía tecnológica nunca ha estado tan presente en la mente de las empresas europeas. Las tensiones geopolíticas entre EE. UU. y la UE han crecido de manera constante en los últimos años. En el último año, el aumento de los aranceles estadounidenses, las multas contra las grandes tecnológicas y las amenazas gubernamentales de invasión han hecho que los europeos estén más decididos a poner fin a su dependencia de las grandes empresas tecnológicas de EE. UU.
Un incidente en particular que generó preocupación entre los europeos con respecto a la tecnología de EE. UU. ocurrió en mayo de 2025: el fiscal jefe de la CPI, Karim Khan, perdió el acceso a su bandeja de entrada de correo electrónico después de que Microsoft le revocara el acceso. Desde entonces, Khan se ha cambiado a Proton Mail, que tiene su sede en Suiza, para evitar una mayor censura.

Nuestra investigación reveló que el último año ha marcado una diferencia significativa en las prioridades tecnológicas de Europa. El cuarenta y cinco por ciento de los encuestados siente que ahora es más importante que hace un año que las empresas europeas dependan de la infraestructura local.
Las preocupaciones de privacidad y seguridad alejan a los consumidores

El cincuenta y seis por ciento de los encuestados evitará la tecnología de EE. UU. porque les preocupa la privacidad y la seguridad de los datos. La mayoría de los consumidores europeos se sentirían incómodos si sus datos se almacenaran en servidores estadounidenses, y es fácil entender por qué.
En 2025, las empresas tecnológicas de EE. UU. se vieron afectadas por una serie de filtraciones de datos de alto perfil y demandas que dieron lugar a multas considerables. Su aparente falta de interés en proteger la privacidad del consumidor y la explotación de los datos de los usuarios han generado una mala percepción en la UE. Las prácticas monopolísticas de empresas como Google también dejaron en claro cuán dependiente se ha vuelto el mundo de los servicios de las grandes empresas tecnológicas.
Las pequeñas empresas europeas son las que más sienten el impacto de la tecnología de EE. UU.
Cuando se trata de empresas europeas, los consumidores consideran que son las más pequeñas las que deberían priorizar la tecnología con sede en Europa.

El sesenta y seis por ciento de los encuestados coincide en que las pequeñas y medianas empresas (pymes) europeas deberían utilizar tecnología de Europa. Esta es una perspectiva crucial sobre la importancia de las elecciones tecnológicas para las empresas de menos de 500 empleados. Si una pyme depende de la tecnología de EE. UU., cada vez es más probable que sus clientes potenciales opten por empresas que confíen en la tecnología europea. Esto podría ser fatal: mientras que las instituciones más grandes pueden soportar la pérdida de clientes, las multas regulatorias y la pérdida de reputación, es mucho menos probable que las pymes se recuperen debido a la falta de fondos y recursos.

Esto se confirma aún más con nuestro hallazgo de que el 80 % de los encuestados afirma que la tecnología europea es un factor clave en su toma de decisiones a la hora de trabajar con empresas. Invertir en tecnología europea es una forma no solo de evitar que los datos confidenciales salgan de Europa, sino también de invertir activamente en la infraestructura digital y la economía europeas en general.
Los europeos quieren una comunicación segura
Cuando se trata de las aplicaciones y servicios de los que dependen las empresas, los encuestados tenían tres prioridades claras: el correo electrónico, las aplicaciones de mensajería y las redes sociales.

Es interesante notar que todas estas son aplicaciones de comunicación, lo que indica que los europeos priorizan poder comunicarse de forma segura y proteger sus datos personales. Una dirección de Gmail o una cuenta de X podrían hacer que los consumidores se replanteen si confían en la empresa con la que se están comunicando.
Es probable que esta desconfianza se deba a incidentes de gran repercusión en los que las aplicaciones de redes sociales no protegieron a sus usuarios contra el acoso(nueva ventana) y la vigilancia no deseada en las bandejas de entrada de correo electrónico. Es difícil exagerar hasta qué punto la tecnología de EE. UU. se ha vuelto omnipresente y temida a la vez.
Los consumidores europeos quieren invertir en tecnología europea
No se trata solo de que los consumidores europeos quieran evitar activamente la tecnología de EE. UU., sino de que quieren poder elegir tecnología europea.

El sesenta y cinco por ciento de los encuestados afirmó estar de acuerdo en que los ciudadanos europeos deberían depender más de las empresas tecnológicas europeas. La cantidad de europeos que desean herramientas europeas seguras, como el correo electrónico, el almacenamiento en la nube y los chatbots de IA(nueva ventana), va en aumento porque esta inversión representa un futuro diseñado para fortalecer a los países europeos y poner fin a la subcontratación en EE. UU.
Con esta perspectiva sobre las preferencias de los consumidores, es hora de que las empresas europeas tomen la decisión de invertir en la soberanía tecnológica de la UE.
La soberanía tecnológica de la UE es el futuro
Sabiendo que es hora de romper la dependencia de la tecnología de EE. UU., ¿cuáles son las opciones para las empresas europeas? Existen alternativas que priorizan la seguridad de su empresa y garantizan que nunca perderá el acceso a sus datos debido a tensiones geopolíticas.
Proton, con sede en Suiza, le ofrece a su empresa todo lo que necesita para alejarse de las grandes tecnológicas de EE. UU.:
- Proton Mail ofrece correo electrónico cifrado de extremo a extremo en el que confían empresas, gobiernos y periodistas para proteger datos confidenciales.
- Proton Drive ofrece almacenamiento en la nube, documentos y hojas de cálculo, lo que garantiza que usted nunca perderá el acceso a los activos críticos de su empresa y lo protege de que las grandes empresas tecnológicas utilicen sus datos para entrenar sus modelos de IA.
- Proton VPN ofrece conexiones de VPN segura que cifran los datos dentro de su red, lo que protege a su empresa de hackers y amenazas internas.
- Proton Lumo es una herramienta de IA segura que no guarda registros de su conversación, lo que significa que su empresa puede aprovechar los beneficios de la IA sin entregar sus datos ni entrenar los modelos de las grandes empresas tecnológicas.
- Proton Pass es un gestor de contraseñas para empresas que centraliza las contraseñas de su empresa, lo que evita las vulneraciones de datos y ayuda a su equipo a trabajar de forma segura y eficaz.
- Proton Meet hace posible la videoconferencia privada con cifrado de extremo a extremo y una integración fluida con Proton Calendar, para que las conversaciones confidenciales sean seguras y cómodas.






