Francia se ha convertido en el primer país de la Unión Europea en prohibir las redes sociales a los menores de 15 años(ventana nueva).
Ambas cámaras del parlamento adoptaron la ley(ventana nueva) el martes. Ahora se implementará en dos fases. A partir de septiembre de 2026, los menores de 15 años no podrán abrir cuentas nuevas, y en enero de 2027 la norma se extenderá a las cuentas existentes.
La prohibición de las redes sociales en Francia sigue los pasos de la prohibición para menores de 16 años de Australia, pionera en el mundo, y de la prohibición prevista por el Reino Unido para la primavera de 2027. Pero Francia va más allá en un aspecto: para hacer cumplir el límite, todo el mundo en Francia —no solo los adolescentes— tendrá que demostrar su edad para utilizar plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat.
Todos en Francia tendrán que demostrar su edad
Incluso los legisladores de la oposición, del partido de izquierda Francia Insumisa, advirtieron que la prohibición de las redes sociales acabaría con el anonimato online y sería imposible de aplicar. El ministro de digitalización afirma que se protegerán los datos personales, pero la verificación de edad a gran escala cuenta una historia diferente.
Para verificar la edad, las plataformas suelen recurrir a escaneos faciales biométricos, la carga de documentos de identidad oficiales y análisis de comportamiento, lo que obliga a las empresas a recopilar más datos personales que antes. Los datos biométricos son especialmente sensibles: a diferencia de una contraseña, no puedes cambiarte la cara si se filtra. Cuando Discord implementó los controles de edad en el Reino Unido en 2025, una vulneración expuso 70.000 fotos de documentos de identidad oficiales.
Francia se une a Australia y al Reino Unido, donde una prohibición similar entrará en vigor en la primavera de 2027. Las primeras pruebas no son tranquilizadoras: el propio organismo regulador de Australia descubrió que el 70 % de los menores de 16 años siguen accediendo a las plataformas que tienen prohibidas, utilizando los mismos trucos de siempre para falsificar la edad.
La seguridad no debería costarte tu privacidad
Los padres tienen razón al querer medidas de protección, pero el mecanismo importa tanto como el objetivo. La verificación de edad normaliza la recopilación masiva de datos biométricos y de identidad solo para acceder a servicios que antes estaban abiertos a todo el mundo, y traslada la carga de la seguridad infantil a una infraestructura de datos que conlleva sus propios riesgos.
Puede que ni siquiera funcione: prohibir el acceso a los menores de 15 años no aborda el diseño manipulador ni los algoritmos que buscan la interacción a toda costa, que son los que hacen que estas plataformas sean perjudiciales en primer lugar. Protege a las plataformas, no a los niños.
Vale la pena recordar por qué existe esta prohibición en primer lugar: megacorporaciones como Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp) y ByteDance (TikTok) basaron sus modelos de negocio en maximizar la interacción, y llevan años bajo escrutinio por los daños a la salud mental de los adolescentes y sus prácticas de datos.
Una alternativa europea y privada de redes sociales creada sin seguir el manual de las grandes tecnológicas podría ser parte de una solución duradera para hacer que internet sea menos perjudicial para todos, en lugar de hacer que la identidad sea el precio de entrada. Para las familias que se enfrentan a este problema ahora, nuestra guía para mantener a los niños seguros online es un buen punto de partida.






