Los titulares de los medios suelen centrarse en los resultados increíblemente realistas producidos por herramientas de generación de imágenes con IA, pero rara vez destacan cómo se crean realmente esos deepfakes y a qué coste.

Muchos deepfakes se construyen a partir de fotos, vídeos y grabaciones de voz corrientes: el contenido cotidiano que subimos voluntariamente y hacemos disponible públicamente en redes sociales como Instagram o Facebook, y en almacenamiento en la nube como Google Drive o OneDrive.

Lo que rara vez consideramos es que esas huellas digitales pueden reutilizarse de formas que nunca pretendimos, incluso para crear deepfakes sin nuestro conocimiento o consentimiento. Esto suele significar perder privacidad y control sobre cómo aparecemos online, lo que puede provocar estafas, robo de identidad, acoso, ciberacoso, daños reputacionales y angustia emocional, a menudo de forma irreversible(ventana nueva).

Las imágenes deepfake no consentidas, como en el caso de Sweet Anita, se han convertido en una forma grave de abuso. En EE. UU., la DEFIANCE Act(ventana nueva) busca reforzar las vías legales de recurso para las víctimas, y la Take It Down Act(ventana nueva) se centra en la retirada más rápida de contenido dañino online.

En la UE, los informes sobre el uso de Grok en X para generar imágenes deepfake sexualizadas (incluidas las de mujeres y menores) han llevado a que los reguladores de privacidad investiguen(ventana nueva) si esto podría vulnerar las leyes de protección de datos del GDPR. Al mismo tiempo, países como España(ventana nueva) están avanzando con legislación nacional para tipificar como delito los deepfakes no consentidos.

Hasta que las leyes se pongan al día con la rapidez con la que evoluciona la tecnología deepfake (a menudo hasta el punto de que es difícil distinguir qué es real), es importante ser proactivo al proteger tus fotos, vídeos y grabaciones de voz. Prevenir el uso indebido es mucho más fácil que lidiar con las consecuencias después.

Cómo prevenir los deepfakes

Los deepfakes dependen de tres cosas: la calidad de los datos, la cantidad de datos disponibles y lo fácil que sea acceder a ellos. Aquí te explicamos cómo protegerte frente a los deepfakes:

consejos sobre cómo prevenir los deepfakes

Sé selectivo con lo que compartes públicamente

Cuanto más contenido de alta resolución haya disponible, más fácil será la clonación realista. Aquí tienes cómo reducir la cantidad de material multimedia de alta calidad tuyo que está disponible públicamente:

  • Evita publicar primeros planos HD de tu rostro o vídeos largos y nítidos, especialmente aquellos con ángulos e iluminación consistentes. 
  • Elimina material antiguo público que ya no necesites online.
  • Separa las cuentas públicas y privadas tanto como sea posible.
  • Pide a otras personas que no te etiqueten ni suban contenido tuyo sin tu consentimiento.
  • Revisa los permisos de las aplicaciones y elimina aplicaciones de terceras partes que no uses y que puedan tener acceso a tu carrete.

Haz que tus fotos y vídeos públicos sean más difíciles de reutilizar

Al compartir fotos o vídeos públicamente, hay formas de hacer que sea más difícil para los sistemas de IA copiarlos, analizarlos y reutilizarlos. Estos métodos no previenen por completo los deepfakes ni el entrenamiento de IA, pero pueden disuadir del uso indebido:

Ajusta tus controles de privacidad en redes sociales

Muchos de estos controles son fáciles de pasar por alto, pero pueden marcar una verdadera diferencia a la hora de limitar cuánto de tu contenido es visible para desconocidos y extractores de datos:

  • Pon tus cuentas en privado siempre que sea posible.
  • Limita quién puede ver tus publicaciones pasadas y futuras (solo amistades en lugar de público).
  • Restringe quién puede descargar, compartir o volver a publicar tu contenido.
  • Desactiva las funciones de reconocimiento facial si la plataforma las ofrece.
  • Controla los ajustes de etiquetado para que debas aprobar las publicaciones en las que se te etiqueta.
  • Limita quién puede encontrarte usando tu correo electrónico o número de teléfono.

Recuerda que la propia plataforma aún puede tener acceso a tus datos y procesarlos conforme a sus propios términos. Por eso merece la pena revisar de vez en cuando las políticas de privacidad y de uso de IA. Si no te sientes cómodo con la cantidad de datos tuyos que pueden usarse, considera limitar lo que subes o incluso si usas esa plataforma.

Por ejemplo, Meta puede usar todas las interacciones con Meta AI para crear anuncios dirigidos y mejorar sus sistemas de IA. Así que el contenido que compartes en lo que parece una conversación privada con una amistad —como adjuntar una imagen tuya y pedirle a Meta AI que genere una versión divertida de ella— puede acabar en un conjunto de datos de IA donde no tienes control sobre lo que ocurre con tu imagen.

Elige herramientas que respeten tu privacidad

Algunas aplicaciones están diseñadas para recopilar la menor cantidad posible de datos personales y darte control sobre cómo se almacena y comparte tu contenido, una parte importante de la soberanía digital. Ninguna herramienta por sí sola puede detener completamente los deepfakes, ya que en gran medida depende de lo que elijas compartir sobre ti. Pero los servicios centrados en la privacidad, como los del ecosistema Proton, pueden ayudar a limitar cuánto de tus fotos, vídeos y grabaciones de voz termina siendo accesible públicamente o disponible para el entrenamiento de IA.

Proton Drive es un servicio gratuito y seguro de almacenamiento en la nube e intercambio de archivos que utiliza cifrado de extremo a extremo. Esto significa que solo tú y las personas con las que compartes archivos explícitamente podéis acceder a tus datos, ni siquiera Proton. Puedes compartir archivos, fotos o álbumes mediante invitaciones restringidas por correo electrónico para grupos pequeños, o mediante enlaces públicos seguros que pueden protegerse con contraseña y configurarse para que expiren automáticamente. Proton Drive te permite seguir fácilmente las descargas y revocar el acceso en cualquier momento.

Comprueba tu huella digital de vez en cuando

Tu huella digital crece pasivamente con el tiempo. Incluso si ahora eres prudente, publicaciones antiguas, grabaciones, fotos etiquetadas o contenido archivado pueden resurgir y seguir siendo accesibles públicamente sin que te des cuenta. Además, las plataformas pueden cambiar los ajustes de privacidad por defecto.

Cada pocos meses, deberías comprobar qué información tuya está disponible online y podría usarse para crear deepfakes. Aquí tienes cómo hacerlo:

  • Busca periódicamente tu nombre e imágenes en buscadores.
  • Revisa la visibilidad de tus publicaciones.
  • Revisa listas de seguidores o contactos en busca de cuentas desconocidas o sospechosas.
  • Elimina contenido desactualizado o restringe su acceso a audiencias más pequeñas.
  • Cierra cuentas que no uses.
  • Vuelve a comprobar los ajustes de privacidad por defecto y los ajustes de entrenamiento de IA tras actualizaciones de la plataforma.

Consejos de prevención de deepfakes para familias

Se necesitan solo 20 fotos o un vídeo de 30 segundos para crear un perfil digital realista de una persona. Eso significa que las fotos familiares cotidianas, los vídeos escolares, las notas de voz o las publicaciones en redes sociales pueden convertirse sin querer en material de entrenamiento para herramientas de deepfake.

Para las familias, la prevención de deepfakes tiene menos que ver con el control estricto o el miedo, y más con la conciencia, la comunicación y unos hábitos de uso compartido reflexivos, especialmente en el caso de niños y niñas que aún no pueden comprender plenamente los riesgos online a largo plazo.

Ayudar a niños y niñas a desarrollar pronto buenos instintos digitales, como pedir permiso antes de publicar, pensar en la audiencia y comprender cómo los datos biométricos pueden reutilizarse, puede marcar una diferencia duradera. Y para los adultos, ser intencionales con lo que se comparte públicamente frente a lo que se comparte en privado ayuda a reducir exposiciones innecesarias sin dejar de preservar recuerdos.

Aquí tienes algunas técnicas de prevención de deepfakes que las familias deberían tener en cuenta:

Para madres y padres

  • Evita el sharenting, especialmente álbumes públicos, publicaciones sobre hitos o detalles identificables de escuelas y ubicaciones.
  • Los rostros infantiles cambian a medida que crecen, pero las imágenes antiguas aún pueden utilizarse para entrenar modelos de IA, por lo que ayuda reducir los archivos públicos de fotos.
  • Usa canales privados para compartir, como chats familiares en Signal o álbumes privados en Proton Drive, en lugar de redes sociales públicas.
  • Revisa regularmente los ajustes de privacidad y los permisos de etiquetado en tus propias cuentas.
  • Habla abiertamente con familiares, amistades y educadores sobre no publicar ni volver a publicar a tu hijo o hija públicamente sin permiso.
  • Estate atento a dónde pueden estar compartiendo fotos otras personas, como escuelas, clubes, equipos deportivos o fotógrafos, y exclúyete cuando puedas.

Para niños, niñas y adolescentes

  • Piensa antes de publicar: ¿te parecería bien si esta foto o vídeo se difundiera más allá de tus amistades?
  • Ten cuidado con retos virales, aplicaciones de filtros faciales o aplicaciones de avatares con IA.
  • No compartas datos personales (incluidos colegio, dirección, rutinas) junto con fotos y vídeos.
  • Pide permiso a tus amistades antes de publicarles, y espera el mismo respeto.
  • Entiende que eliminar algo no siempre elimina las copias. Es más seguro evitar publicarlo en primer lugar.
  • Si algo te resulta incómodo online, confía en ese instinto. Díselo a una madre, padre o persona adulta de confianza si alguien te pide fotos, clips de voz o contenido inusual.

Mantén el control de tu identidad digital

Los deepfakes están remodelando cómo funcionan online la identidad, la privacidad y la confianza en personas y empresas. Aunque las leyes y las políticas de las plataformas están evolucionando, a menudo se mueven más despacio que la propia tecnología, lo que hace que la conciencia y los hábitos digitales proactivos sean más importantes que nunca, tanto para ti como para las personas que te rodean.

Ser reflexivo con lo que compartes, dónde lo almacenas y quién puede acceder a ello no eliminará el riesgo por completo, pero sí marca la diferencia. Ese enfoque en el control y la privacidad está en el núcleo de la misión de Proton: crear herramientas que ayuden a las personas a seguir al mando de sus datos online.