Las cámaras de Flock Safety son cada vez más comunes en las carreteras de EE. UU. Pueden parecer cámaras de tráfico ordinarias, pero pueden hacer mucho más que registrar los vehículos que pasan.
La empresa afirma que su tecnología ofrece a las comunidades otra herramienta para resolver delitos(ventana nueva), al tiempo que permite a las autoridades locales controlar cómo se utilizan sus datos. Los críticos sostienen que el tamaño de la red crea una forma de vigilancia(ventana nueva) difícil de entender o evitar para la gente común.
Entonces, ¿cómo funcionan estas cámaras, qué información recopilan y qué puedes hacer si te preocupan?
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- ¿Qué son las cámaras Flock?
- ¿Por qué las cámaras Flock plantean problemas de privacidad?
- ¿Realmente pueden las cámaras Flock ayudar a resolver delitos?
- ¿Qué tan seguras son las cámaras Flock?
- ¿Puedes evitar las cámaras Flock?
- ¿Cómo puedes encontrar las cámaras Flock?
- ¿Pueden las comunidades luchar contra Flock?
- ¿Quién controla las funciones de vigilancia de Flock?
- ¿Qué puedes hacer respecto a las cámaras Flock?
¿Qué son las cámaras Flock?
Fundada en 2017, Flock Safety ha pasado de ser una startup a una empresa que opera más de 80.000 cámaras en 49 estados. La empresa del área de Atlanta afirma que sus sistemas leen 20.000 millones de matrículas cada mes en más de 5.000 comunidades y 4.800 departamentos de policía.
Los sistemas automatizados de lectura de matrículas (ALPR, por sus siglas en inglés) no son nuevos, y Flock no es la única empresa que los fabrica. Las fuerzas del orden han utilizado sistemas similares durante años. Lo que distingue a esta red es su escala y la capacidad de buscar información en diferentes ubicaciones.
Cuando un vehículo pasa por delante de una de estas cámaras, el sistema puede capturar su matrícula(ventana nueva) junto con detalles como su color, marca, modelo y dirección de desplazamiento. Los usuarios autorizados pueden buscar esa información al investigar un delito.
Eso puede ser útil cuando la policía busca un vehículo específico. Si un coche conectado a un delito pasa por una cámara, los investigadores pueden usar esa información para determinar dónde ha estado o hacia dónde podría ir.
Sin embargo, esta misma capacidad plantea una cuestión de privacidad. Un vehículo no tiene que estar conectado a un delito para ser grabado(ventana nueva). Con solo conducir por una carretera supervisada por una de estas cámaras se puede crear un registro de ese trayecto.
A medida que se conectan más cámaras, esos registros individuales pueden ofrecer una visión mucho más amplia de por dónde viajan los vehículos.

¿Por qué las cámaras Flock plantean problemas de privacidad?
La preocupación por la privacidad empieza con la escala.
Una sola cámara grabando un coche en un momento determinado es una cosa. Una red de cámaras capaz de grabar vehículos en toda una comunidad es algo muy distinto. Cuando se pueden buscar esas cámaras en múltiples ubicaciones, pueden revelar potencialmente patrones de dónde y cuándo ha estado un vehículo.
Esto crea la posibilidad de que personas inocentes acaben formando parte de una investigación penal sin darse cuenta.
En Columbine Valley, Colorado, por ejemplo, una mujer fue acusada de robar un paquete(ventana nueva) basándose en las pruebas de una cámara, a pesar de que no había cometido el robo. El incidente ilustra uno de los problemas de confiar en sistemas automatizados como herramientas de investigación: una cámara puede proporcionar una pista, pero una pista no es necesariamente una prueba.
También existen dudas sobre quién puede acceder a la información recopilada por Flock.
Los departamentos de policía pueden utilizar el sistema para investigar delitos, pero el intercambio de datos entre diferentes agencias puede hacer que los límites sean menos evidentes. Mountain View, California, anunció que había descubierto que agencias federales habían accedido a los datos a través de su sistema Flock(ventana nueva) sin el conocimiento de la ciudad. Posteriormente, la ciudad desactivó sus cámaras.
El CEO de Flock, Garrett Langley, negó las afirmaciones de que los clientes hubieran perdido el control de sus datos. Afirmó que los clientes locales controlan los ajustes que determinan cómo se comparte la información, al tiempo que reconoció que la función National Lookup de la empresa había sido demasiado fácil de activar para algunos clientes.
Flock declaró más tarde que había modificado sus sistemas en los estados donde la legislación impide que los datos de las matrículas salgan del estado.
Esto plantea una pregunta más amplia para las comunidades que utilizan esta tecnología: ¿cuánto control tiene realmente una ciudad si las capacidades del sistema, los ajustes o las condiciones de acceso pueden cambiar con el tiempo?
¿Realmente pueden las cámaras Flock ayudar a resolver delitos?
Existe un argumento legítimo a favor del uso de las cámaras Flock.
La empresa afirma que su tecnología ha ayudado en investigaciones penales en todo EE. UU. y se ha utilizado en cientos de miles de casos cada año. Entre los ejemplos se incluyen investigaciones sobre vehículos robados, personas desaparecidas y otros delitos en los que identificar un vehículo puede dar a los investigadores una pista útil.
En algunos casos, esa información podría marcar una diferencia real. Encontrar un vehículo asociado a un niño desaparecido o identificar los movimientos de un sospechoso puede proporcionar a la policía información que de otro modo le resultaría difícil obtener.
La cuestión es si esos éxitos individuales demuestran que el despliegue generalizado de sistemas ALPR reduce la delincuencia en general. Eso es más difícil de establecer.
Flock ha citado investigaciones(ventana nueva) que sugieren que su tecnología desempeñó un rol en una proporción significativa de investigaciones penales con éxito. Sin embargo, parte de las investigaciones que respaldan estas afirmaciones fueron financiadas por Flock. Un investigador académico que trabajó en los estudios de la empresa declaró más tarde: «Personalmente, habría hecho las cosas de manera muy diferente.(ventana nueva)»
Eso no significa que la tecnología no tenga valor. Significa que las afirmaciones sobre su eficacia exigen cierta cautela.
Hay una diferencia entre decir que una cámara ayudó a resolver un delito concreto y decir que instalar miles de cámaras hace que una comunidad sea más segura. Lo primero puede demostrarse mediante casos individuales. Lo segundo requiere pruebas más amplias que tengan en cuenta otros factores que afectan a la delincuencia.
Para los residentes, esta distinción importa a la hora de decidir cuánta vigilancia es razonable a cambio de posibles beneficios.

¿Qué tan seguras son las cámaras Flock?
La seguridad es otra preocupación, porque las cámaras Flock recopilan información que puede revelar dónde han estado los vehículos.
Varios investigadores han demostrado vulnerabilidades en los sistemas de Flock. En un caso, investigadores de seguridad pudieron acceder a ciertas cámaras en cuestión de segundos(ventana nueva). Flock afirmó que los incidentes se debieron a un problema de configuración que solucionó posteriormente, y que casi todos sus clientes habían adoptado la autenticación multifactor.
Flock también ha rebatido las afirmaciones de que las cámaras desplegadas en postes policiales se vieron comprometidas de la misma manera.
Sin embargo, la seguridad técnica no es el único problema. Un sistema puede estar protegido contra atacantes externos y seguir siendo vulnerable al uso indebido por parte de personas que tienen un acceso legítimo.
Una investigación sobre los registros de auditoría de Flock halló ejemplos de empleados accediendo a cámaras en ubicaciones sensibles(ventana nueva), como un centro de gimnasia infantil. También se ha pillado a agentes de policía utilizando sistemas de lectura de matrículas por motivos personales, incluido el seguimiento de parejas sentimentales.
Estos incidentes ilustran por qué son importantes los controles de acceso y los registros de auditoría. Una base de datos que contenga información detallada sobre los movimientos de las personas puede resultar especialmente sensible si los empleados o agentes pueden buscar en ella sin un motivo legítimo.
Como reconoce uno de los propios argumentos de la empresa, el uso indebido incluso por parte de un pequeño número de personas puede crear problemas graves. Langley afirmó: «Cualquier cifra superior a cero es inaceptable(ventana nueva)», al tiempo que sostuvo que los casos de abuso son raros en comparación con el número de personas que utilizan el sistema.
El reto consiste en decidir qué salvaguardias son adecuadas cuando las consecuencias de un uso indebido pueden extenderse mucho más allá de la persona que realiza la búsqueda.
¿Puedes evitar las cámaras Flock?
Evitar las cámaras Flock es difícil porque funcionan en espacios públicos.
Puedes decidir no utilizar una aplicación determinada, cerrar una cuenta de redes sociales(ventana nueva) o dejar de llevar un dispositivo concreto. No puedes tomar la misma decisión con respecto a una cámara instalada en una vía pública.
Alguien que intente evitar la vigilancia de Flock tendría que saber dónde están ubicadas las cámaras y cambiar su trayecto en consecuencia. Incluso así, una red lo suficientemente grande puede dificultar que se eviten por completo.
Un intento de hacer exactamente eso implicó intentar llevar a cabo una semana normal evitando la detección de las cámaras Flock. El experimento fue más allá de cambiar de ruta y pasó a usar disfraces(ventana nueva) e intentos cada vez más elaborados para evitar que las cámaras identificaran el vehículo.
La cuestión no es que todo el mundo deba empezar a intentar eludir las cámaras de las carreteras. Es que optar por no participar resulta difícil cuando la vigilancia está integrada en la infraestructura física que te rodea.
Esto crea una diferencia significativa entre el seguimiento comercial y la vigilancia pública. Es posible que puedas dejar de usar un servicio que rastrea tu actividad online. Evitar una cámara situada en una carretera que necesitas utilizar es mucho más difícil.
¿Cómo puedes encontrar las cámaras Flock?
Si quieres saber si hay cámaras Flock funcionando en tu zona, los proyectos de cartografía de código abierto pueden ayudarte.
DeFlock(ventana nueva) permite a la gente informar, verificar y consultar la ubicación de las cámaras Flock. Los proyectos de cartografía como este pueden facilitar la comprensión de la escala de la vigilancia porque sitúan las ubicaciones de las cámaras individuales en un contexto local.
Puede que sepas que tu ciudad tiene cámaras Flock. Pero ver que hay varias en tu ruta al trabajo, otra cerca del colegio de tu hijo y varias más alrededor del centro comercial te ofrece una idea mucho más clara de con qué frecuencia puede ser capturado tu vehículo.
Saber dónde se encuentran las cámaras también da a los residentes algo concreto que preguntar a su gobierno local.
¿Quién las instaló? ¿Qué agencia las opera? ¿Cuánto tiempo se conservan los datos? ¿Quién puede buscar en ellos? ¿Pueden acceder a ellos otras agencias? ¿Qué normas rigen esas búsquedas?
Esas preguntas pueden ser más útiles que simplemente preguntar si una ciudad apoya o se opone a la tecnología de vigilancia.
¿Pueden las comunidades luchar contra Flock?
Los residentes no están completamente indefensos cuando una comunidad adopta Flock.
Los gobiernos locales suelen decidir si firman contratos con la empresa, lo que significa que los residentes pueden plantear sus inquietudes ante los ayuntamientos, los organismos de supervisión policial y otros cargos electos.
Comunidades de todo el país ya han debatido si quieren que haya cámaras Flock funcionando en sus ciudades. Lynnwood, Washington, votó a favor de finalizar su relación con Flock(ventana nueva), mientras que la oposición a la tecnología se convirtió en parte del debate político en Asheville, Carolina del Norte.
El problema también ha superado las líneas políticas tradicionales. La preocupación por la privacidad puede atraer a personas con puntos de vista políticos muy diferentes, especialmente cuando el debate se centra en el control local, las búsquedas sin orden judicial y el acceso del gobierno a la información personal.
Los Ángeles también dejó expirar su contrato con Flock(ventana nueva) en julio de 2026 debido a la preocupación por la privacidad de los datos y los derechos civiles. La ciudad afirmó que dejaría de utilizar las imágenes de sus 138 cámaras mientras negociaba con Flock controles de datos más estrictos.
Estas decisiones no significan necesariamente que todas las comunidades deban eliminar sus cámaras. Lo que sí demuestran es que adoptar una tecnología de vigilancia no es necesariamente una decisión permanente.
Los residentes pueden solicitar las condiciones del contrato de su ciudad, examinar las políticas locales de vigilancia y averiguar qué restricciones existen en relación con el acceso a los datos y su intercambio.
¿Quién controla las funciones de vigilancia de Flock?
Una de las preguntas más difíciles en relación con Flock es qué ocurre después de que una comunidad ya haya aceptado instalar las cámaras.
El CEO de Flock ha dicho que los departamentos de policía y los gobiernos locales deberían determinar qué nivel de revisión pública se requiere cuando se introducen nuevas capacidades. También afirmó que apoya la exigencia de aprobación pública para capacidades de vigilancia sustancialmente nuevas.
La preocupación es que un ayuntamiento pueda aprobar un tipo de tecnología mientras sus capacidades cambian más adelante a través de actualizaciones de software.
A esa posibilidad a veces se le denomina desviación de la misión. Un sistema introducido para un propósito específico puede convertirse gradualmente en algo capaz de hacer más de lo que los residentes esperaban originalmente.
Flock ha introducido salvaguardias adicionales(ventana nueva), incluida una herramienta de asistencia a la auditoría diseñada para detectar búsquedas potencialmente abusivas o inusuales. La empresa también ha afirmado que ha modificado sus sistemas en los estados donde las leyes restringen cómo se pueden compartir los datos de las matrículas.
Por lo tanto, la cuestión para las comunidades va más allá de si las cámaras Flock pueden ayudar a resolver delitos.
También se trata de quién decide cómo se desarrolla la tecnología, qué nuevas capacidades se pueden introducir, quién tiene acceso a la información y qué ocurre cuando se incumplen esas normas.
Para un sistema capaz de registrar los movimientos de la gente común, estas decisiones tienen consecuencias que van más allá del departamento de policía que lo opera.
¿Qué puedes hacer respecto a las cámaras Flock?
Es posible que no puedas evitar todas las cámaras Flock con las que te cruces, pero puedes averiguar si tu comunidad las utiliza y cómo se gestiona el sistema.
Empieza por consultar los registros públicos de tu ciudad o departamento de policía. Busca contratos, políticas de vigilancia, ubicación de las cámaras, acuerdos de intercambio de datos e información sobre quién puede acceder al sistema.
También puedes hacer preguntas específicas a los representantes locales sobre cuánto tiempo se conservan los datos de Flock, qué agencias pueden acceder a ellos, si se auditan las búsquedas y qué aprobación se requiere antes de que se introduzcan nuevas capacidades de vigilancia.
Si no estás de acuerdo con la forma en que tu comunidad utiliza Flock, ponte en contacto con el concejal de tu ayuntamiento u otros representantes locales. Las políticas públicas de vigilancia son, en última instancia, decisiones tomadas por las comunidades, y los residentes tienen voz sobre cómo se utilizan estos sistemas.
Las cámaras Flock pueden ofrecer a la policía una herramienta de investigación útil. También crean un registro de los movimientos de la gente común a una escala de la que puede resultar difícil excluirse.
Comprender dónde están las cámaras, qué información recopilan y quién puede acceder a esa información es un buen punto de partida.






