Los líderes empresariales europeos no creen tener el control de sus herramientas digitales. Descubrimos que al 74 % de ellos les preocupa que un Kill Switch de EE. UU. interrumpa sus operaciones, aproximadamente la misma cantidad de los que temían al ransomware o a los ciberataques.
Este hallazgo, revelado en una encuesta de Proton a 1.500 líderes empresariales europeos, indica que los equipos directivos y los consejos de administración están sopesando ahora un riesgo geopolítico de alto nivel al mismo nivel que la amenaza cotidiana de los hackers.
Es relativamente raro que un gobierno extranjero ordene a una empresa tecnológica cortar el acceso a los servicios, lo que los responsables políticos de la UE han denominado un “Kill Switch”. Pero algunos ejemplos destacados de EE. UU. han avivado los temores en los últimos meses.
Washington emitió amenazas sobre Groenlandia(ventana nueva) que pusieron en vilo a las empresas y a los responsables de la política danesa, cortó el acceso de Microsoft a la Corte Penal Internacional(ventana nueva) y restringió el acceso global a potentes modelos de lenguaje de gran tamaño.
Si a estas tensiones sumamos el riesgo de las interrupciones técnicas habituales, las organizaciones están recurriendo ahora a estrategias de continuidad del negocio para mitigar su exposición, implementando herramientas de comunicación y operaciones de respaldo para poder seguir trabajando durante cualquier tiempo de inactividad.
Para entender si Europa está preparada para una caída del servicio, un ciberataque o para que un proveedor le corte el acceso por completo, realizamos una encuesta en varios países en la que preguntamos a fundadores, directores ejecutivos y directores de TI sobre los efectos de las interrupciones tecnológicas.
Esto es lo que descubrimos.
El 56 % afirma que el riesgo geopolítico es un factor en sus decisiones de compra de tecnología
Preocupadas por que la administración de EE. UU. pueda ordenar a los proveedores que corten los servicios de TI a las empresas extranjeras de la noche a la mañana, las empresas europeas sopesan estos riesgos tanto como el ransomware o los ciberataques.
Las preocupaciones son fundadas. La administración de EE. UU. ya ha demostrado su disposición a ejercer el poder ejecutivo, incluidas sanciones, controles de exportación o amenazas de aranceles, para lograr objetivos de política exterior.
La ansiedad por un Kill Switch ahora está al mismo nivel que el miedo a los ciberataques

Si vale la pena mitigar el ransomware y los ciberataques con un plan de seguridad, entonces el riesgo de un Kill Switch y de interrupciones del servicio merece igualmente una respuesta proactiva. En realidad, la respuesta es desigual, y las organizaciones adoptan soluciones de continuidad de negocio para un sistema a la vez. Solo el 34 % de las empresas tienen una alternativa para su plataforma más importante: el correo electrónico.
La cobertura de la continuidad de negocio es fragmentaria
Un Kill Switch podría afectar a todo el ecosistema tecnológico. Si todos tus servicios tienen su sede en EE. UU., es posible que un proveedor secundario que también sea una empresa estadounidense no te sirva de ayuda. La única solución es diversificar fuera de la jurisdicción de EE. UU.

Dos tercios de las empresas cambiarían de proveedor tras un apagón provocado por un gobierno

Una gran mayoría de las empresas está dispuesta a actuar. Las empresas están planificando para todo tipo de interrupciones: caídas del servicio, ciberataques, pérdida de acceso. Saben que, sea cual sea la causa, el coste de quedarse a oscuras es demasiado alto como para ignorarlo.
El 54 % de las empresas no puede absorber un solo día de pérdida de acceso
Sin importar su tamaño, el 86 % de las empresas que encuestamos afirmaron haber experimentado al menos una interrupción en los últimos 12 meses debido a una caída del servicio, un ciberataque o la pérdida de acceso a un servicio. Y aseguran que hay dinero real en juego.
Una gran parte de las empresas vive con un margen de 24 horas, donde un Kill Switch o una interrupción técnica supondrían una crisis operativa inmediata.
La mayoría de las empresas están a un mal día de tener que cerrar
Más de la mitad (54 %) de las empresas afirman que no podrían sobrevivir más de un solo día laborable antes de tener que suspender sus servicios y operaciones hasta que las herramientas digitales volvieran a estar online. Y cada día de inactividad conlleva un coste real, con efectos que repercuten en las finanzas de una empresa y en su capacidad para operar.

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Casi 1 de cada 3 grandes empresas prevé pérdidas de seis cifras por un solo día sin conexión
Las pérdidas aumentan según el tamaño, como cabría esperar, aunque la cifra es desalentadora: el 29 % de las grandes empresas prevén perder más de 100.000 € por un solo día de inactividad.

Una caída de la tecnología afecta a todas las áreas de la empresa
Un día sin conexión no solo se refleja en una hoja de balance. Paraliza el trabajo, tensa las relaciones con los clientes y, para algunas empresas, merma su reputación mucho después de que se haya restaurado el acceso.

Pero el lugar donde repercute ese daño varía según la actividad real de la empresa.
El sector de la tecnología y el software se ve afectado de manera desproporcionada en todas las categorías, siendo “no poder mantener la productividad” su principal impacto. Dado que todo su negocio es su infraestructura digital, un Kill Switch amenaza los ingresos, las operaciones, los clientes y la reputación a la vez.
Los proveedores de atención médica lo sienten de forma más aguda en el correo electrónico, con un 35 % que informa de interrupciones en él, la cifra más alta de cualquier sector. Este sector califica el daño a la reputación como una amenaza mayor (31 %) que cualquier otro segmento, lo que refleja la importancia de la confianza y la percepción pública cuando los sistemas de atención al paciente dejan de funcionar.
Las empresas de servicios empresariales lo notan más en su capacidad para atender a los clientes, con un 40 % que afirma que una interrupción las dejaría incapaces de dar soporte a sus clientes,
El 94 % de las empresas ya cuenta con un plan de continuidad de negocio
Solo el 6 % de las empresas afirmaron no tener ningún plan o no saber si lo tienen. Pero “tener un plan” abarca una amplia gama de preparación: el 44 % lo prueba periódicamente, el 36 % tiene uno pero no lo prueba y el 13 % lo define como informal.
Al considerar tu plan de continuidad de negocio, las conclusiones de nuestra encuesta apuntan a aspectos clave importantes:
- Identifica qué proveedores son de propiedad estadounidense: se puede obligar a una empresa de EE. UU. a cortar tu servicio, aunque esté alojado en servidores de la UE.
- Piensa en sistemas conectados. El correo electrónico, el calendario, el almacenamiento y las comunicaciones no siempre fallan de forma aislada durante una caída del servicio o un Kill Switch.
- Elige una solución de continuidad de negocio antes de que se produzca una crisis, no durante ella. Una caída del servicio se convierte en una crisis operativa en pocas horas.
- Prueba cómo responde tu plan de continuidad de negocio ante un escenario de Kill Switch completo, no solo ante la caída de un único sistema.
La solución de continuidad de negocio de Proton se ejecuta en infraestructura europea, independiente de Google, Microsoft y Amazon. Así, cuando las grandes tecnológicas caigan, tú no caerás con ellas. Configura cuentas inactivas ahora y tu equipo podrá realizar la transición en el momento en que fallen tus herramientas principales, sin interrupciones en el correo electrónico, el calendario o las videoconferencias.
Metodología
Esta encuesta fue realizada por Proton a 1.500 líderes empresariales de todo el Reino Unido, Alemania y Francia (500 encuestados por país), entre el 15 y el 24 de julio de 2026. Se seleccionó a los encuestados en función de su participación en las decisiones sobre tecnología, copia de seguridad, seguridad o continuidad de su empresa: el 32 % se identificó como el principal responsable de la toma de decisiones, el 38 % comparte la toma de decisiones y el 30 % influye en las recomendaciones. Los encuestados desempeñaban diversos roles, entre ellos líderes de TI (16 %), fundadores/propietarios (7 %), responsables de marketing y ventas (12 %), responsables de RR. HH./operaciones de personal (11 %) y finanzas/compras (10 %), entre otros. Los sectores representados incluyeron tecnología/software (22 %), atención médica (26 %), servicios empresariales (15 %) y educación/investigación (15 %).






